Limpieza evaluada
Seleccionamos el procedimiento después de revisar piedra, suciedad y acabados previos. Evitamos aplicar un producto general sin comprobar su compatibilidad con la superficie.
Restauración
Examinamos el estado de la superficie antes de recomendar limpieza, reparación o un nuevo acabado.

El desgaste no tiene una única causa. Una marca puede proceder de una mancha, de un producto de limpieza, de un golpe o del uso continuado, y cada caso pide una respuesta diferente. Visitamos la superficie para reconocer el material, observar daños y preguntar por tratamientos anteriores. Con esa información proponemos una intervención acotada y explicamos qué cambios son razonables. Cuando la identificación del material no es suficiente, recomendamos una prueba localizada antes de trabajar una zona mayor.
Seleccionamos el procedimiento después de revisar piedra, suciedad y acabados previos. Evitamos aplicar un producto general sin comprobar su compatibilidad con la superficie.
Valoramos pequeños desperfectos y juntas visibles. Le indicamos si una reparación podrá disimularse o si seguirá apreciándose por el color y la textura originales.
Estudiamos si conviene recuperar o modificar el acabado. Al concluir, le explicamos hábitos de limpieza acordes con la piedra intervenida y su uso cotidiano.
Algunas manchas han penetrado demasiado, ciertos golpes afectan al espesor y los tratamientos antiguos pueden condicionar cualquier trabajo posterior. No prometemos que una superficie vuelva a su estado original. Le mostramos lo que observamos, qué prueba proponemos y qué resultado cabe esperar antes de intervenir. En elementos con daños estructurales o problemas de humedad activos, puede ser necesaria la valoración de otro especialista. Resolver la causa es tan importante como tratar la marca visible para evitar que reaparezca.
Envíenos fotografías generales y de detalle; le indicaremos si conviene concertar una visita.
Consultar una restauración